Recorrido Cognitivo

El recorrido cognitivo (o Cognitive Walkthrough) es un método de inspección de la usabilidad que se centra en evaluar en un diseño su facilidad de aprendizaje, básicamente por exploración y está motivado por la observación que muchos usuarios prefieren aprender software a base de explorar sus posibilidades [WHA92].

Pasos

Los pasos necesarios para la realización del método se estructuran en el documento de la evaluación y son los siguientes:

  1. Definición de los datos necesarios para el recorrido:
    • Se identifican y documentan las características de los usuarios ¿Quiénes serán los usuarios del sistema? La descripción de los usuarios incluirá la experiencia específica acumulada y el conocimiento adquirido como factores determinantes para la comprobación del factor «cognitivo» durante el recorrido.
    • Se describe también el prototipo a utilizar para la evaluación, que no es preciso que sea ni completo ni detallado.
    • Se enumeran las tareas concretas a desarrollar.
    • Para cada tarea se implementa por escrito, la lista íntegra de las acciones necesarias para completar la tarea con el prototipo descrito. Esta lista consta de una serie repetitiva de pares de acciones (del usuario) y respuestas (del sistema).
  2. Recorrer las acciones: Los evaluadores realizan cada una de las tareas determinadas anteriormente siguiendo los pasos especificados y utilizando el prototipo detallado. En este proceso, el evaluador utilizará la información del factor cognitivo (experiencia y conocimiento adquirido) de los usuarios para comprobar si la interfaz es adecuada para el mismo. Esta revisión ha de ser minuciosa para todas las acciones especificadas para la consecución de la tarea.
    • Para ello, el evaluador en cada acción criticará el sistema respondiendo a las siguientes preguntas [DIX98]:
      • ¿Son adecuadas las acciones disponibles de acuerdo a la experiencia y al conocimiento del usuario?
      • ¿Percibirán los usuarios que está disponible la acción correcta? Esto se relaciona con la visibilidad y la comprensibilidad de las acciones en la interfaz. Aquí no se discutirá sobre si la acción se encuentra en el sitio adecuado o no, sino que se incidirá en si ésta está presente y si es visible.
      • Una vez encontrada la acción en la interfaz, ¿asociarán estos usuarios la acción correcta al efecto que se alcanzará?
      • Una vez realizada la acción, ¿entenderán los usuarios la realimentación del sistema?. Tanto si la acción se ha realizado con éxito como en el caso contrario.
  3. Documentar los resultados
      • El evaluador anotará para cada acción las respuestas del sistema y sus anotaciones.
      • El documento incluirá un anexo especial, conocido como Usability Problem Report Sheet [DIX98] detallando los aspectos negativos de la evaluación relacionándolos con un grado de severidad que permita distinguir aquellos errores más perjudiciales de los que no lo son tanto.
    • Algunos autores sólo consideran importante esta parte de la documentación, pues contiene los problemas a solucionar.

A pesar de que esta técnica es idónea en la etapa de diseño del sistema puede también ser aplicada durante el resto de etapas.